A esas cosas ya me apunto yo solo. Que mas vale que sus sobre, que no que sus falte. Si a mis hijos les dijera que no se dicen mentiras, ya les estaría diciendo una ¿no?. Prefiero asumir que su
derecho es mentirme, y mi obligación, pillarles cuando lo hagan. Ya sabe, por aquello que le decía de las soluciones adecuadas al caracter humano. Un saludo