Imaginad una lenta caravana de vehiculos en la
autopista, sufriendo el típico atasco de vuelta de vacaciones. Imaginad que, pegada su cara a la ventanilla, un chaval en edad de coleccionar canicas ve como el coche de la fila de al lado es siempre el mismo durante un buen rato. Imaginad que en él viaja la chica rubia, de ojos azules y mirada tan profunda como el mar¿ Pues eso, que esto no era sino...